ORIA BY ARPIA

La IA que ya sabe cómo funciona tu empresa.

  • Preguntalo que quieras sobre tu organización."¿Qué pedidos van atrasados esta semana, y por qué?"
  • Construyela herramienta que tu equipo necesita.Un tablero de aprobaciones, un dashboard de inventario, un portal de clientes.
  • Actúaen tus sistemas, con registro de cada paso.Actualiza el CRM, envía el reporte, abre el ticket.

Impulsada y gobernada por ARPIA.

VER EL VIDEO lo que tu equipo logra con Oria, en poco más de un minuto

El poder de la IA está en tres piezas. Oria es las tres en un solo espacio de trabajo.

La mayoría de las empresas tiene una sola: un chat que no conoce sus datos, o datos sin una IA que actúe sobre ellos. Juntas, y gobernadas, son lo que hace que valga la pena darle IA a todos.

DATOS

Tus datos

Un reflejo gobernado de tu ERP, CRM, plataformas de datos y documentos, organizado por tu propia ontología, más Cerebro, la memoria de lo que tu organización ya decidió.

Gobernado. Tu propiedad intelectual se queda en tu workarea, con retención cero de datos en los proveedores de modelos.

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MODELO

El modelo

Anthropic, OpenAI, Gemini, modelos abiertos o los tuyos en tus propias GPUs, cada tarea con el modelo que la hace mejor.

Gobernado. Cambias de modelo y el trabajo sigue igual. Sin casarte con un proveedor.

Mira la elección de modelo →
ARNÉS

El arnés

Las herramientas que ponen la IA a trabajar: dashboards y documentos, apps que abre tu equipo, acciones gobernadas en tus sistemas, Expertos y Oria Machine.

Gobernado. Gasto con tope por área y por modelo, y cada acción registrada.

Mira las herramientas →

Lo que cambia en los primeros diez minutos.

Nada de esto necesita un plan de proyecto. Entras, le señalas a Oria algo que ya te importa, y trabaja con lo que sabe tu organización, no con lo que sabe internet.

Pregunta con tus palabras

No hay técnica de prompts que aprender. Pregunta por un cliente, un mes, un proceso. Oria decide cuáles de tus sistemas leer y te muestra el camino que siguió hasta la respuesta.

Escribe, no solo lee

La mayoría de los asistentes se quedan en un resumen. Oria ejecuta las acciones gobernadas que tu negocio ya definió, con los mismos permisos que tiene tu gente, y pregunta antes de las que importan.

Guarda lo que aprende

Lo corriges una vez y la corrección pasa a ser de la organización. La regla que explicas hoy es la que aplica el mes que viene, con la razón y el autor anotados.

Ves lo que cuesta

Cada turno se cobra contra un presupuesto que tú defines. No hay mes en que la factura sea una sorpresa, ni forma de que un solo usuario intensivo gaste todo el fondo sin que nadie lo vea.

Una sesión que razona, construye, modela y ejecuta.

No son cuatro productos. Son cuatro cosas que puede hacer la misma sesión, sobre los mismos datos gobernados y con los mismos permisos.

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Reasoner

Preguntas y razona sobre tus datos gobernados y tu memoria institucional. Dashboards, mapas, grafos de relaciones y líneas de tiempo salen de la conversación, no de un ticket.

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Coder

Escribe y ejecuta código sobre tu propio modelo del negocio, dentro de tu política de seguridad, con una revisión antes de que algo salga a producción.

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Workbench

Edita la ontología misma: los nodos, las relaciones y las tablas detrás de ellos, con permisos para proponer, aplicar y muestrear.

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Oria Machine

Un entorno de ejecución gobernado. El código corre en su propio pod con tu alcance y tus permisos, su propio almacenamiento y aprobación humana donde importa.

Casi todo lo que hoy abres en otra app, una sesión lo puede hacer.

Una pregunta que termina en una hoja de cálculo es una pregunta que vas a repetir el mes que viene. Oria construye la herramienta, conectada a los datos de donde salió, versionada y guardada con la sesión. Cada herramienta de abajo está listada, se puede configurar y se puede quitar, así que lo que la IA puede alcanzar sigue siendo una decisión de alguien.

Dashboards

Indicadores y gráficas armados juntos con los datos sobre los que la sesión ya está razonando.

Documentos

Archivos PDF, Word, PowerPoint y Excel de verdad, con el diseño de documentos de tu empresa, listos para descargar.

Tableros de trabajo

Kanban con conteo por etapa, límites de trabajo en curso y antigüedad. Devuelve el estado al sistema donde una acción gobernada lo permite.

Tiempo y eventos

Líneas de tiempo, cronogramas Gantt y mapas de calor de calendario, con análisis de rangos, huecos y duraciones.

Análisis de relaciones

Cómo se conectan clientes, proveedores, dueños y referidos. Nodos centrales, grupos y huérfanos, leídos como cifras.

Explorador de mapas

Mapas interactivos sobre los mapas base que ya tiene tu workarea, con capas, controles y ventanas emergentes.

Simuladores

Controles de "¿qué pasa si?" que recalculan el resultado en vivo a partir de la fórmula detrás.

Apps en vivo

Una app conectada hecha para la tarea: búsquedas, vistas de conciliación, consultas armadas desde un formulario. Oria escribe los componentes y ARPIA los compila.

Image Studio

Imágenes generadas y editadas en la sesión, que entran directo a los documentos y presentaciones que produce.

Oria Database

Almacenamiento que dura más que la sesión, para los análisis y las apps pequeñas que todavía no están listas para la ontología de la organización.

Cada rol abre con su propio kit.

Un Experto tiene sus propios nodos de ontología y sus propias herramientas, así que quien persigue cobranzas y quien escribe una propuesta no empiezan los dos desde la misma sesión en blanco. Armas el kit una vez y todos en ese rol abren con él.

  • Las herramientas se activan por sesión y por Experto, no por cuenta.
  • Lo que produjo la sesión se queda con ella, versionado, en vez de ser un mensaje que alguien tiene que volver a buscar.
  • La búsqueda web y la lectura de páginas son herramientas como cualquier otra: encendidas cuando las quieres y apagadas cuando no.
El panel de herramientas de sesión: las herramientas que una sesión puede activar, cada una configurable

Memoria institucional, no historial de chat.

Cerebro es donde tu organización deja por escrito lo que ya resolvió: las reglas que aprendió a golpes, las razones detrás de las decisiones que funcionaron, los procedimientos que de verdad se siguen. Oria responde desde ahí y cita lo que usó.

  • Organizado por dominio, así que lo que sabe finanzas y lo que sabe soporte quedan separados y cada uno tiene sus propios lectores.
  • Cada respuesta dice de dónde salió: qué memorias usó y quién las escribió.
  • Cuando dos memorias se contradicen, esa contradicción se muestra como hallazgo en vez de promediarse.
  • Curado a propósito. Nada entra solo porque alguien lo escribió en un chat.

Cerebro viene con la cuenta desde el plan de entrada. No es un extra.

Cerebro dentro de una sesión de Oria, con las memorias citadas en una respuesta

Mira lo que cambia.

Poco más de un minuto: una sesión que ya sabe lo que decidió la organización, y de dónde salió la respuesta.

VER EL VIDEO lo que cambia la memoria institucional, en poco más de un minuto

Cuatro preguntas que hace una empresa antes de dejar que la IA toque sus datos.

Casi ninguna es sobre el modelo. La privacidad y la seguridad de los datos es la barrera que las empresas nombran primero, con 71%, antes que la precisión y antes que el costo (Deloitte, 2026), y el 73% de las organizaciones gastó en IA más de lo que había planeado (FinOps Foundation, 2026). Oria se construyó como respuesta a estas cuatro, y por eso la gobernanza es el producto y el chat es la interfaz.

La factura que nadie puede prever

El 73% de las organizaciones se pasó de su presupuesto de IA, algunas hasta 2,4 veces (FinOps Foundation, 2026). Aquí el gasto es prepagado y se hace cumplir: el AI Wallet es un fondo que tú recargas, cada modelo tiene una tarifa publicada por millón de tokens, y los topes globales y por modelo avisan antes del límite y rechazan la llamada al llegar. Una semana intensa no puede vaciar el fondo de todos los demás.

Amarrado a un solo modelo

El liderazgo en modelos cambió de manos dos veces en dos años, y una plataforma atada a un proveedor hay que rehacerla cada vez. Oria conecta Anthropic, OpenAI, Gemini, modelos abiertos y tus propios modelos en tus propias GPUs a través de una sola conexión gobernada. Tú eliges qué modelo hace qué trabajo, por rol y por perfil, y cambiarlo no cambia el trabajo.

Una IA que no conoce tu negocio

La mitad de los líderes técnicos nombra la integración con sistemas existentes como un bloqueo (encuesta de CodeNinety a 142 CTOs, 2026), y un asistente que no puede ver el ERP es una demo. Oria lee un reflejo gobernado de tu ERP, CRM, punto de venta, plataformas de datos y documentos a través de tu ontología, con trazabilidad en cada cifra. Nunca escribe en los sistemas en vivo, y lo que puede alcanzar es una decisión de alguien.

Tus datos como entrenamiento de otro

La retención cero se volvió condición en los contratos empresariales de IA, antes que el precio. ARPIA opera su propia infraestructura y sus GPUs, aisladas de los proveedores de modelos, y sus contratos con ellos son de retención cero de datos: lo que envías no se guarda de su lado y tus datos no entrenan modelos. Cada workarea tiene su propio Cerebro, separado de cualquier otro cliente. Para un estándar más alto, la plataforma se instala on-premise en tu propio datacenter.

SOC 2, auditado por A-LIGN Certificación ISO 42001, auditada por A-LIGN

ARPIA tiene SOC 2 Type II e ISO 42001, la norma internacional de gestión escrita para sistemas de IA, ambas auditadas por A-LIGN sobre la plataforma en la que corre Oria. Los reportes están disponibles a solicitud.

Todo lo anterior es infraestructura: la ontología, los presupuestos, los perfiles de seguridad, el enrutamiento de modelos, el aislamiento y la auditoría. Oria es la interfaz sobre todo eso. Abres una sesión y preguntas, y la gobernanza ya está aplicada, así que nadie tiene que aprender dónde vive cada cosa.

Controles de modelos y presupuesto: límites por asiento, cortes duros y gasto por modelo

Todos tienen IA. Nadie recibe una factura sorpresa.

Los presupuestos se hacen cumplir en el momento de la solicitud, no se concilian a fin de mes. Cuando se llega a un límite, la llamada se rechaza y a la persona se le dice por qué.

  • Tú eliges los modelos. Cambias el modelo detrás de un flujo sin cambiar el flujo.
  • Presupuestos globales y por modelo, con alertas antes del tope y un corte al llegar.
  • Cada acción, aprobación y rechazo queda registrado, con el costo del turno.
  • Tus datos se quedan en tu espacio, en la región que elegiste al registrarte.

ARPIA cumple SOC 2. El estado del servicio se publica en vivo en status.arpia.ai.

Dos asientos. Uno usa Oria, el otro construye con ella.

Se factura por usuario al mes y se prorratea por día, así que un asiento agregado el día 20 cuesta once días. La IA se paga aparte, desde un wallet que tú dimensionas, y por eso el precio del asiento no carga una suposición sobre cuánto lo va a usar cada quien.

Oria Basic
$15/usuario/mes

Para todos los que necesitan preguntar, analizar y producir.

  • Oria en cada sesión: razonamiento, búsqueda web, análisis de archivos
  • Cerebro incluido y activo desde la primera sesión
  • Abre los Expertos que creó tu equipo, cada uno con sus nodos y herramientas
  • Oria Database, almacenamiento que dura más que la sesión
  • Todas las herramientas de artefactos, dentro de tu propia sesión
  • Varios modelos, asignados por rol y no por preferencia
  • Presupuestos, auditoría y el costo de cada turno
  • Abre y usa las Team Apps que publica un asiento Pro, sin necesitar uno
Construye para sí. Usa lo que publica el equipo.
Oria Pro
$50/usuario/mes

Para las personas cuyas herramientas terminan necesitando los demás.

  • Todo lo de Basic
  • Crea Expertos, para que un rol llegue con sus nodos, herramientas e instrucciones fijas para quien lo abra
  • Oria Machine: un pod gobernado que ejecuta trabajo de varios pasos
  • Publica lo que construyó una sesión como Personal App, que se abre sin la conversación
  • Convierte una Personal App en una Team App que abren tus colegas
  • Historial de versiones en esas apps, para revertir un cambio que rompa algo
  • Almacenamiento persistente de repositorio para ese trabajo
Comparte lo que construye. No cambia la plataforma.

Oria Unlimited. Dale Oria a toda tu organización y deja de contar asientos. Un solo compromiso de plataforma cubre a todos los usuarios y escalas por consumo del AI Wallet: se cobra el trabajo que de verdad se hizo, no cuántas personas tienen usuario.

Contáctanos →
Incluido en cada workarea con asientos Basic o Pro
100 GB almacenamiento de objetos Archivos, documentos e imágenes que producen tus sesiones, guardados después de que la sesión termina.
50 GB base de datos transaccional El repositorio de Oria Database detrás de tus análisis y de las apps construidas sobre ellos.
2 Oria Machines, en Pro Un asiento Basic no corre ninguna. Un asiento Pro corre hasta dos al mismo tiempo.

Pasado ese límite, el almacenamiento y el cómputo se cobran a la tarifa publicada, igual que el AI Wallet cobra los tokens.

El asiento es el acceso. El wallet es el combustible.

Cada workarea nueva arranca con $100 adentro, así que las primeras sesiones corren antes de que nadie cargue un centavo.

Lo único recurrente es el asiento. El wallet es un fondo prepagado que la organización recarga y del que va consumiendo, en trabajo que de verdad se hizo: una pregunta respondida, un documento generado, una app construida. No se cobra capacidad que nadie usó, y lo que cargas no se pierde de un mes a otro. Por eso también un asiento gobernado cuesta quince dólares y no sesenta: el asiento no carga una suposición sobre el uso de nadie.

No es una cuota mensual

Lo cargas, lo vigilas y lo recargas cuando baja. Un mes tranquilo no genera la factura de uno ocupado.

Precio por modelo, publicado

Cada modelo tiene una tarifa por millón de tokens, de entrada y de salida, y cada llamada se cobra contra ella. Puedes ver qué modelo gastó qué.

Se hace cumplir, no se concilia

Los presupuestos globales y por modelo avisan antes del tope y rechazan la llamada al llegar. Una semana intensa no puede vaciar el fondo de todos los demás.

O trae tus propios modelos

Conecta tus propias cuentas de proveedor y los tokens se quedan en tu factura. ARPIA cobra una tarifa fija de $1 por millón de tokens por la gobernanza por la que pasa ese tráfico.

Para dimensionarlo, como punto de partida: unos $5 de wallet al mes por asiento Basic activo y unos $50 por asiento Pro, porque Pro es el que construye. La calculadora de arpia.ai/oria lo calcula para una cantidad real de personas.

De una sesión a algo que abre tu equipo.

Lo que construye Oria empieza como un artefacto dentro de la conversación: un simulador, un tablero, una vista de conciliación, una app conectada pequeña. En Basic vive en tu sesión y responde tu pregunta, que muchas veces es todo lo que querías.

En Pro lo publicas. Se convierte en una Personal App que abres sin el chat, y luego en una Team App que también abren tus colegas, con historial de versiones para revertir el cambio que rompió algo. Esa es toda la diferencia entre los dos asientos: Basic produce el trabajo, Pro convierte el trabajo en una herramienta que usan otros.

Los colegas que la abren no necesitan un asiento Pro. Un asiento Basic corre lo que publicó un asiento Pro, y por eso la mayoría de los equipos compra unos pocos Pro y Basic para todos los demás.

  • La app sigue leyendo datos en vivo de los nodos de la sesión sobre los que se construyó.
  • Compartir es promover, no exportar. No hay una copia que mantener sincronizada.
  • Las versiones se guardan, así que publicarle un cambio al equipo no es cruzar los dedos.
  • Publicar requiere un asiento Pro. Abrir lo publicado, no.
Una app en vivo construida dentro de una sesión: un simulador de cierre de prospectos con sus propias métricas y gráfica

Editar la ontología, escribir acciones gobernadas y desplegar lo que usa toda la empresa es el asiento ARPIA Builder. Eso es una conversación de plataforma y no un registro, y está en arpia.ai/oria.

Empieza con tu propio trabajo.

Una persona, una pregunta real, una sesión. La organización puede venir después, y cuando venga, todo lo que le enseñaste a Oria ya va a estar ahí.